Cómo organizar la casa… ¡y la vida!

Foto por: Ali Edwards. Flickr. Licencia CC.

Foto por: Ali Edwards. Flickr. Licencia CC.

Casi cada mañana me levanto “como las locas”. En mi natal Puerto Rico usamos esa frase cuando comenzamos el día sin dirección y con poca organización. A veces, aunque suene el despertador, simplemente no quiero levantarme porque me siento extenuada. En otros casos, me despierto llena de energía… hasta que recuerdo que olvidé lavar determinada pieza de ropa o que no encuentro mi cartera. Y aunque suene tonto, la realidad es que la falta de organización en el hogar repercute en otros aspectos de la vida. En mi caso, si mi mañana empieza mal (por la falta de organización) es casi seguro que tendré dolor de cabeza todo el día y mi desempeño laboral se afectará, quizás llegue tarde a una cita u olvide algún documento.

Escribo este blog desde casa. Pero, si mi área de trabajo aquí no está limpia, pues ya saben… la productividad disminuye. De hecho, existen empresas que tienen políticas en las que les requieren a sus empleados que mantengan el escritorio recogido y hasta les sugieren que guarden las fotos familiares al final de cada jornada. Y no sé tú, pero mi nivel de estrés disminuye cuando mi espacio está limpio y recogido. Mi desempeño mejora porque sé en dónde están archivados los documentos importantes, puedo determinar los proyectos pendientes y, en general, el ambiente se siente menos pesado. Hasta facilita el que cada semana pueda pasarle un paño al escritorio, al teléfono y a otras superficies, haciendo que todo huela rico y no a humedad o a papeles llenos de polvo.

Pero, una cosa es mi organización promedio en área de trabajo y otra en la casa. Antes invitaba a mis amistades a mi hogar, pero ya no tanto porque siempre tengo un proyecto pendiente, “mañana limpio el clóset y doblo la ropa, el próximo fin de semana digitalizo los periódicos viejos…”.

Tantas porquerías le quitan espacio a tu presente

El apartamento que comparto con mi esposo cuenta con suficiente espacio de almacenaje para las cosas de ambos; sin embargo ¡todos los armarios tienen alguna cosa mía en exceso o fuera de lugar! Por años he escrito para varias revistas y guardo con mucho cariño esos ejemplares. Hasta hace poco guardaba también reportajes de periódicos pero recientemente opté por digitalizarlos. Además, este verano he dedicado varios días a botar recibos viejos, papeles y hasta equipos electrónicos dañados. Guardar tantas cosas del pasado significa que no estoy dejando espacio para el presente y el futuro. Además, como explica la escritora Michelle Sweezey, si constantemente obvias los quehaceres y las reparaciones fundamentales de la casa, así mismo estás ignorando aspectos emocionales de tu vida.

Dona, bota, recicla

¿Puedes creer que el sábado pasado boté más de 15 bolsas de basura? Esto sin contar lo que doné y que la limpieza solo incluyo un mueble para guardar ropa, dos mesitas de noche y el clóset del baño. Durante estos días de limpieza he aplicado varias técnicas que quizás te pueden ayudar:

Marca en tu calendario los días de limpieza. Los expertos recomiendan dedicar media hora cada día para limpiar y organizar la casa. Cada tres meses revisa los clósets y desecha lo que no sirve. Divide las tareas grandes en proyectos de al menos medio día.

Ojo con los maquillajes expirados. El rímel debe cambiarse cada tres meses para prevenir infecciones de ojos. Las cremas y mascarillas tienen fecha de expiración… boté varias.

Dona la ropa que no te pones hace un año. Coloca las perchas con ropa al revés. Según uses las piezas, coloca los ganchos al derecho. Después de un año, dona todas las piezas que todavía estén en perchas ubicadas al revés. En mi caso, por guardar tantas porquerías el tablillero del armario se cayó. Todavía no lo he arreglado; pero ese es tema para otro blog.

Digitaliza fotos y documentos importantes. Guarda en un álbum las fotos que tengas sueltas o, mejor todavía, digitalízalas y almacénalas en la nube. También es buena idea digitalizar exámenes médicos importantes.

Organízate

Selecciona la ropa el día antes. Lo intenté esta semana y me fue bastante bien. ¡Así me ahorro el mal humor de que durante la mañana ocurran interrupciones de energía eléctrica y no pueda usar la pieza que quería porque no la pude planchar! (¡Sí, me ha pasado varias veces!)

Cada cosa en su lugar. Limpia los armarios y designa áreas en donde guardarás cada artículo. Por ejemplo, organiza todas las carteras en un mismo sitio. Enrolla la ropa interior y las camisas para estar en la casa, así ahorras espacio de almacenaje. No botes los empaques en donde vienen los juegos de sábanas y las colchas (comforters), en estos puedes guardar la ropa de temporada.

Estoy poniendo estos consejos en práctica y confieso que el proceso de limpieza y organización ha sido terapéutico. ¡Ya veo la luz al final de la montaña de ropa por acomodar!

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3 comentarios en “Cómo organizar la casa… ¡y la vida!

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