“Cada día es una victoria”: el camino a un peso saludable

Conozco a Kevin Gómez desde escuela elemental. Pero, mis primeros recuerdos de hablar realmente con él ocurrieron ya en séptimo y octavo grado cuando junto a mis amigas, Lauriemar y Yesennia, dábamos vueltas, una y otra vez, por el patio de la escuela durante la hora de la merienda. Y por allí estaba Kevin, presto para relajarnos o molestarnos.

Durante la escuela superior Kevin tuvo sus pininos artísticos y llevaba el pelo largo, rubio… era la década de los ‘90.

El tiempo pasó y a través de Facebook el corrillo de escuela elemental/intermedia se reencontró. Unos estábamos más delgados, otros más llenitos. Pero, en el fondo, seguíamos siendo los mismos chiquillos de escuela elemental- aunque reconozco que más humanos a fuerza de los golpes de la vida.

De mis amigos he aprendido muchas cosas y Facebook se ha convertido en una herramienta que me une a ellos a pesar de encontrarse a más de 1,500 millas de distancia, como es el caso de Kevin y su familia.

Durante los “reencuentros” y conversaciones vía Facebook ha sido inevitable hablar sobre quiénes están “igualitos” y quiénes han aumentado de peso. Pero quizás, el cambio más positivo es el de Kevin, porque le dio a su vida un giro de 360 grados. De adolescente tenía un peso saludable, pero para el verano de 2013, su médico le dijo que sus niveles de azúcar estaban demasiado altos y descontrolados y que si seguía así tendría que usar insulina. Y es que Kevin ya había sido diagnosticado con diabetes tipo 2 y pesaba 315 libras. O sea, que tenía obesidad mórbida, y aún no llegaba a los 40 años.

Antes: 315 libras Ahora: 230 libras

Antes: 315 libras                Ahora: 230 libras

“Mi esposa estaba bien preocupada porque recientemente había perdido a su madre por complicaciones de esta misma enfermedad y me había suplicado que tenía que hacer algo porque ella no quería perder, de la misma manera, al hombre que amaba y al mejor padre del mundo. Por otro lado, mi hermano es internista y en una conversación me dijo que si seguía con esas complicaciones de alta presión, altos niveles de colesterol y triglicéridos, diabetes y sobrepeso lo más probable es que por mi obesidad mórbida me diera un infarto o derrame a temprana edad”, comenta Kevin sobre el momento en que decidió tomar control de su vida y salud.

Este excelente chef había intentado, sin éxito, rebajar a través de ejercicios, dietas y hasta la ingesta de medicamentos. Como nada daba resultados, aceptó la recomendación médica y se realizó una cirugía bariátrica. A 8 meses de la intervención quirúrgica ha bajado más de 85 libras.

Algunos pensarán: “claro, con la cirugía cualquiera baja”. Sin embargo, yo he conocido personas que se han realizado la cirugía y no han bajado de peso. ¿La diferencia en el éxito de Kevin? Fuerza de voluntad y un nuevo estilo de vida.

Cada día, mi amigo comparte en Facebook recetas saludables, muestra orgulloso los “check-ins” que realiza en el gimnasio y postea fotos de eventos deportivos y recreativos en los que participa. Inspira a otros en persona y a través de la red social. Además, en estos días obtuvo su certificación ¡como instructor de Zumba!

¡10 consejos para empezar!

Foto: D is for Diet! por Gloria García. Flickr.com, Creative Commons Licence

Foto: D is for Diet! por Gloria García. Flickr.com, Creative Commons Licence

1. ¡Duerme! “La forma más simple, económica y de menos esfuerzo para regular los niveles de azúcar y estrés es dormir al menos 7 horas. (Con eso) ya tenemos 1/4 parte de la batalla gana”, aconseja.

2. ¡Apaga el televisor y la computadora! No es raro que Kevin y su familia estén un domingo a las 8:00 am en el gimnasio.

3. Consume más proteína , menos carbohidratos y reduce las porciones. Nunca obvies una comida o merienda. “Si no tengo tiempo de hacer una comida, remplazó la misma por una batida de proteína de no menos de 20 gramos por porción (mis preferidas son las que venden en Costco- “Premier Protein” de vainilla y chocolate con 30 gramos por porción)”, explica.

4. Lleva un diario de tus comidas y lo que haces o dejas de hacer para vivir saludable. “Trato de documentar al máximo mis rutinas de ejercicio, platos de comida, logros, cosas buenas y malas como parte de un proceso que no sólo me mantiene motivado, pero que, de alguna forma u otra motiva a otras personas”, explica el profesional oriundo de Bayamón.

5. ¡Date una palmadita en la espalda por cada intento! “Después de cada intérvalo de ejercicios hago una pausa y reconozco cómo hoy me siento mejor que ayer. Antes mi rutina diaria consistía en tomar medicamentos para la diabetes, la alta presión, los altos niveles de colesterol y triglicéridos, (tomaba) aspirina y diuréticos”, detalla Kevin. Ahora está: “lleno de energía, soy mejor esposo, un mejor padre. Puedo compartir mi ropa con mi hijo adolecente, ¡wow!, y ejercitarme a su lado con la misma energía y rendimiento. Ver en su cara felicidad, saber que puedo estar ahí para él. En fin, cada día es un nuevo triunfo y una celebración”.

6. Busca un grupo de apoyo. Kevin se ejercita con su familia y ha hecho buenos amigos en el gimnasio. Si haces el compromiso de ejercitarte con otra persona, es menos probable que falles a tu cita.

7. Visita a tu médico para descartar una situación de salud que te esté llevando a engordar. Yo comencé a aumentar de peso en el 2012. Descubrí que no era que estaba más glotona, sino que padezco de hipotiroidismo. Para mejorar mi condición es vital que me mueva, que me ejercite. Debo aceptar que, al momento, el ejercicio no es una prioridad en mi vida y he tenido que pagar las consecuencias.

Bottle and metric measuring tape

Foto: Bottle and metric measuring tape, Flickr.com, Creative Commons 2.0

8. Cocina en la casa siempre que puedas. Así controlas las porciones y usas ingredientes naturales y de calidad.

9. ¡Elimina la ingesta de refrescos! Kevin explica que estos expanden el estómago y por lo tanto te cabe más comida. Además, son calorías vacías, sin valor nutricional ¡Son pura azúcar!

10. Toma agua con cada una de tus comidas y meriendas. Te sentirás satisfecho más rápido y comerás menos.

Pendientes a Kevin porque tiene más planes para su futuro: “Voy a comenzar a hacer demos de cocina para el grupo médico (que realizó su cirugía) y sus pacientes y a principios del 2015, comienzo cursos y certificaciones para convertirme en entrenador personal, certificarme como nutricionista especializado en obesidad mórbida y finalmente certificarme como “Health Coach”’.

¡Kevin, voy a ti! ¡Y también voy a mi esposo y a mí! Con pequeños cambios ya me quedan sólo 6 libras para tener un índice de masa corporal mínimo para estar acorde a mi edad y constitución física. No estoy tan delgada como hace poco más de 2 años, pero por ahí voy. “Baby steps, baby steps!”

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This work is licensed under a Creative Commons Attribution-ShareAlike 4.0 International License.

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