Los detalles de la Casa Grande

A veces es necesario regresar a lo básico, recordar lo que a uno le gustaba hacer cuando uno era niño(a) y tenía muchas menos preocupaciones. A mí me encantaba realizar trazos muy sencillos que, al final, se convertían en dibujos extremadamente básicos que exponían los mismos elementos una y otra vez: varias montañas a lo lejos desde cuyo interior brotaba un pequeño riachuelo que llegaba hasta un valle, en donde había una casa pequeña, con flores multicolores y un árbol frondoso a un extremo.

Por eso, no me sorprendió tanto cuando el pasado abril y después de varios episodios de palpitaciones, tomé la decisión de poner en puño y letra y en acción separar 11 días de vacaciones en las que quería estar en contacto con la naturaleza, con la historia de nuestros barrios y de la gente de campo adentro. Mi meta era desconectarme del trabajo y de las noticias; enfocarme lo más posible en el aquí y el ahora y, claro, ¡dormir!

Es así como hace unos días visité un rinconcito desconocido para los amantes de las playa, el bullicio y las cadenas hoteleras. Viajé junto a mi esposo hasta Utuado, y allí nos hospedamos en Casa Grande Mountain Retreat, un hotelito compuesto por 20 habitaciones dispersas en cabañitas ubicadas en una montaña, en plena Cordillera Central. En antaño, este lugar fue una plantación cafetalera.

En primer plano, la hermosa piscina de la hospedería y al fondo “La Casa Grande”, estructura en donde ubica la pequeña recepción, el restaurante y una diminuta biblioteca/barra. Además, hay una terraza al aire libre con mecedoras de resina y mesitas con sillas.

Desde el edificio de Casa Grande, en donde está la recepción, el restaurante y la diminuta biblioteca/barra se divisa una montaña que me recuerda, no solo a mis dibujos de niña, sino también al monte justo al frente de la casa de mi abuela en el sector El Rosario, en San Germán. Así que, a muchas millas de distancia, llegué a vacacionar a un sitio que me recuerda mi niñez.

ejemplo 1 cabanita

Ejemplo de las cabañitas en Casa Grande Mountain Retreat.

Lo bueno de Casa Grande Mountain Retreat son los detalles. Desde que llegas sabes que es un lugar para estar muy tranquilo, en donde la mayor diversión es sacar tiempo para relajarte, observar y escuchar con detenimiento el entorno. De día puedes divisar monte arriba el baile de las hojas en los árboles de yagrumo, que danzan al ritmo del viento. Los sentidos se agudizan y así ves con detenimiento los árboles y matas que adornan la hospedería. Y lo mejor es que hay pequeños rótulos que indican el nombre de las plantas y su países de origen.

Nos entretuvimos mirando las flores y hasta las arañas que hacen de las mismas su hábitat.

Además, aquí tienes la opción de tomar a las 8:00 am una clase de yoga en una amplia estructura de madera, con techo alto que lleva por nombre El Templo. Allí mi esposo y yo tomamos una clase con Steve Weingarten, el propietario de la hospedería. La clase ($12 p/p) es ideal para enfatizar tus sentidos. Con su voz suave, y su estilo relajado y paciente, Steve te lleva a un estado de relajación que le permite hasta a la persona más estresada distinguir los olores del campo y escuchar los pájaros que habitan la zona. Aquí no es necesario que traigas tu matre de yoga, pues el local está preparado y cuenta con el equipo necesario.

cuarto

Las habitaciones son sencillas. No esperes televisor, radio o acondicionador de aire. Sí cuentan con abanico de techo y un baño cómodo con agua caliente. Aquí lo realmente importante es disfrutar de los alrededores de la hospedería.

Luego de la clase nos fuimos a desayunar al restaurante de Casa Grande y después caminamos por los alrededores hasta las últimas cabañas (Orquídea #9 y Orquídea #10), ¡desde donde se escucha el río! Después disfrutamos de una merecida siesta y en la tarde visitamos “La Casita”, una pequeña estructura en donde Jyva nos dio un masaje ($45 p/p por 30 minutos o $75 p/p por una hora).

Jyva se crió en los campos de Utuado. Mi encuentro con ella fue muy curioso pues llegué hasta “La Casa Grande” y esperé algunos minutos por ella. De repente, subiendo las escaleras, veo a esta joven delgada, pequeña pero llena de energía. Vino caminando rápido y luego, frente a la puerta de la recepción hizo un “squat”, mientras le explicaba a la joven de la recepción que llegó al hotel en bicicleta. Y yo solo pensé: “valiente, en bicicleta por estas curvas”. Jyva me dijo que vive en un barrio muy cerca del hotel. Es hija de un norteamericano y una mujer que se crió un una de las islitas del caribe, pero de ascendencia de la India. Su mamá es la maestra de yoga los días en semana, mientras que Steve ofrece la misma los fines de semana.

la casita

Pequeña estructura en donde recibí mi masaje durante mi estancia en Casa Grande Mountain Retreat.

La joven masajista, al igual que el resto del equipo de trabajo es uno de los aciertos de Casa Grande Mountain Retreat. Todos(as) con los que interactuamos fueron simpáticos y se notaban contentos y orgullosos de trabajar allí. Además, son multifacéticos, como es el caso de José, quien es bartender, mesero,  chef de las opciones vegetarianas dentro del menú de la cena y guía turístico a solicitud. Nos dijo que ha tenido hasta ocho tareas diferentes en el hotel.

Durante mi estadía accedí el blog de Michael Romei (experto en la industria hotelera y quien labora para Waldorf Astoria/Waldorf Towers) y allí me enteré de una excursión que tomó el año pasado con José, en la que nuestro chef/bartender provee a $25 p/p una travesía hasta una cascada desconocida para muchos. Hay que estar en buena condición física nos advirtieron, pues en un momento dado se debe cruzar un río, con el agua a la altura de la cintura. Nos pondremos en forma y participaremos de la gira en otro momento, ¡es un reto personal! (Visita esta entrada del blog de Romei para que veas las fotos de la excursión y conozcas detalles adcionales: http://michaelromei.wordpress.com/2013/03/09/hiking-the-secret-waterfall-trail-from-casa-grande-mountain-retreat/ ).

berenjena, arroz con cebolla y

Durante una de las cenas saboreé un rico plato de arroz con cebolla sobre berenjena.

Más allá de Casa Grande

Aparte de disfrutar de las majestuosas vistas monte arriba desde el restaurante y el balcón de nuestra habitación, nadamos en la hermosa piscina de Casa Grande. Además, como hicimos check-in (registro) durante un fin de semana, nos dimos una vueltita por el área del Lago Dos Bocas, en donde visitamos el restaurante El Fogón de la Abuela. El lago está a unos 15 minutos de Casa Grande, y los restaurantes El Fogón de la Abuela y Rancho Marina (ambos muy recomendados por los locales) están de camino, sin tener que tomar las embarcaciones que llevan a los turistas y comensales de un lado a otro del lago. Ojo, los restaurantes en el lago solo abren de viernes a domingo. Por eso, mi recomendación es que si te quedas en el hotel, desayunes y cenes en La Casa Grande. El hotel no cuenta con almuerzo, aunque sí puedes solicitar, durante el desayuno, que te preparen un sándwich o una ensalada que refrigerarán y te entregarán para el almuerzo cuando lo solicites. Otra opción es que guíes hasta el pueblo de Utuado, a unos 30 o 40 minutos.

lago dos bocas- parques nacionales

Desde el casco del pueblo de Utuado hacia Casa Grande nos topamos, a mano derecha de la carretera, con las cabañas y área recreativa del Centro Vacacional del Lago Caonillas de la Compañía de Parques Nacionales. Esta nos pareció otra buena opción de hospedaje para un futuro (debes llevar tu ropa de cama, toallas y utensilios de cocina).

Durante nuestro último día en Casa Grande disfrutamos de la piscina y después de ducharnos y hacer el check-out nos fuimos hasta el Parque Ceremonial Caguana, en donde por el módico precio de $2 p/p vimos un documental sobre este asentamiento indígena, además de visitar el parque ceremonial y ver a lo lejos el río que bordea el lugar. Si te hospedas en Casa Grande, separa una mañana o tarde para darte la vuelta por este lugar, catalogado como el centro ceremonial indigena más importante del Caribe.

A dos o tres minutos minutos en carro de Casa Grande Mountain Retreat nos topamos con esta hermosa vista que observamos desde un pequeño puente. (Foto: CJ Caballer)

Mucha tranquilidad, cero lujos

Casa Grande es un lugar para pasar tres o cuatro días en gran tranquilidad. Las habitaciones son bien sencillas, pero tienen lo necesario. Cada cabañita tiene un balcón con dos sillas de resina y una hamaca desde donde puedes disfrutar de la brisa del campo y observar los alrededores. Este es un lugar para recargar energías y salirte de la rutina. Aquí no hay radios, televisores o teléfonos en los cuartos. Y, para mí, ¡esa fue la mayor bendición!

De camino a Casa Grande nos topamos con esta simpática y original estampa con mensajes positivos, ubicada a ambos lados de la carretera.

Disfruté el cero acceso al bombardeo de noticias por unos días para encontrar mi centro, darle importancia a las conversaciones y despertar todos mi sentidos. ¡Me hacía falta y todavía tengo mucho que mejorar pues, siempre que tuve la oportunidad, miré a mi celular! ¡A planificar entonces un futuro viaje a la zona nuevamente!

Lo que debes considerar

1. Para acceder al restaurante/recepción hay que subir algunas escaleras. Igual ocurre con las cabañas. El lugar no cuenta con rampas para impedidos. En general, son pocos escalones y durante nuestra visita hubo varios adultos mayores como huéspedes, a quienes no pareció preocuparles el asunto. Pero es un detalle que debes saber al momento de empacar, para que viajes liviano y consideres el asunto de subir y bajar escaleras con equipaje.

2. El check-in es a las 3:00 pm. Hay personal en la hospedería de 8:00 am a 8:00 pm, así que asegúrate de llegar entre ese horario.

3. El restaurante cuenta con reservaciones para cena hasta las 7:30 pm. Si llegas a las 8:00 pm todavía puedes tener oportunidad de cenar allí.

Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported License.

Anuncios

Un comentario en “Los detalles de la Casa Grande

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s